Vota por los proyectos de colegiados COAS en el Building of the Year 2021 de ArchDaily

Publicado el 28 enero, 2021

Cinco proyectos de arquitectura realizados por estudios con colegiados/as COAS han sido nominados en el ArchDaily Building of the Year 2021. Concretamente, el proyecto de clínica dental en Los Remedios realizado por el estudio PRÁCTICA que se presenta en la categoría de Healthcare Architecture (arquitectura sanitaria), el Parque de Magallanes realizado por el estudio Vázquez Consuegra y que está enmarcado en la sección Public & Landscape Architecture (Arquitectura pública y paisajística); en tercer lugar, el proyecto del Museo Íbero de Jaén, realizado por el EDDEA Arquitectura, nominado en la categoría Cultural Architecture (arquitectura cultural); la Terminal de cruceros de Sevilla Fase 2, realizado por Hombre de Piedra Arquitectos y Buró 4, que se presenta también en la sección Public & Landscape Architecture (Arquitectura pública y paisajística) y, el último del que hemos tenido conocimiento, el proyecto de González Morgado Arquitectura, “Domus Atrio House”, incluido en la categoría Houses (Casas)

  • Puedes votar por el proyecto de estudio PRÁCTICA aquí. 
  • Puedes votar por el proyecto de Vázquez Consuegra aquí.
  • Puedes votar por el proyecto de EDDEA Arquitectura aquí.
  • Puedes votar por el proyecto de Hombre de Piedra Arquitectos y Buró4 aquí.
  • Puedes votar por el proyecto de González Morgado Arquitectura aquí.

Como siempre, toda la información sobre esta u otras convocatorias, premios y reconocimientos, nos los podéis hacer llegar a comunicacion@coasevilla.org

Proyecto del Estudio PRÁCTICA

Este proyecto, según apunta el estudio en la memoria del mismo, consiste en la reforma de un local comercial para una nueva clínica dental de tres gabinetes más sala de formación de 20 alumnos. Se centra en el aprovechamiento de la luz natural, y la optimización de circulaciones de este compacto pero diverso programa de necesidades.

El local tan solo tiene acceso a la luz natural a través del escaparate de su fachada frontal y de una ventana posterior. Por ello, se decide dejar los paramentos sin revestir. Sobre ellos se superpone una serie de pieles translúcidas de diferentes materialidades que regulan los niveles de iluminación y privacidad de las distintas estancias. Por una parte, una celosía de madera de roble recorre todo el perímetro de la crujía principal del local. Esta celosía establece una modulación ortogonal continua, que resuelve los diferentes requisitos programáticos locales, tales como huecos de paso, estanterías, cajoneras, pantallas de separación y el mostrador de recepción. Este elemento regular homogeniza el interior de la clínica, mientas que permite el paso de la luz y las conexiones visuales, dejando entrevistas las inconsistencias del marco arquitectónico preexistente.

Por otro lado, una caja central de vidrio translúcido aloja los tres gabinetes dentales. También separa la zona de acceso y recepción del aula de formación. Este volumen prístino se levanta exento sin tocar el techo. Su piel permite el paso de la luz sin conexiones visuales para preservar la intimidad de los pacientes.

La materialidad de la clínica dental se completa con un suelo continuo de hormigón pulido coloreado, el cual es atravesado por una serie de cámaras y conductos que alojan las instalaciones de los equipos dentales. El escaparate se compone por vidrios de gran formato y marcos de acero galvanizados diseñados expresamente para el local.

 

Fotografías: Fernando Alda

Proyecto EDDEA Arquitectura

El Museo Internacional de Arte Íbero nace con la voluntad de contar la cultura ligada a la Península Ibérica y su relevancia histórica. Con la mayor parte de su actividad centrada en la divulgación y conservación del arte íbero a través de la arqueología y la antropología, trabaja, además, por la investigación en numerosos campos creativos. Lejos de buscar ser un simple lugar de paso, este centro cultural pretende interferir, con impacto positivo, en la vida de los ciudadanos, por lo que su espacio explora y refleja el vínculo entre lo social y lo artístico. Ello da pie a la creación de estancias para el ocio de los visitantes, más allá de las clásicas instalaciones museísticas: una tienda, zonas de información, salones de conferencias o una cafetería añaden valor a su oferta.

Un espacio con vocación transformador Edificado sobre las bases de la antigua prisión provincial local, los orígenes del Museo Internacional de Arte Íbero se remontan a finales de 2001, cuando el Ministerio de Hacienda, el Consejo Provincial de Jaén, el gobierno andaluz y el ayuntamiento de la ciudad firmaron un acuerdo para recuperar este enclave histórico.

El edificio se concibe a partir de la propuesta ganadora del Concurso Internacional de Ideas, convocado en 2003, que tiene como base la conocida cárcel. Años más tarde, en 2010, Eddea se incorpora al proyecto con el propósito de revitalizar la zona a partir de la construcción de un edificio que favorezca la creación de un entorno más ameno. Se busca, a su vez, que este espacio se convierta en un polo de atracción cultural y de ocio para la ciudad.

La ubicación de este museo, en uno de los distritos comerciales más estimulantes de la capital provincial y en la convergencia de dos de sus arterias, el Paseo de la Estación y la Avenida de Muñoz Grande, es estratégica, puesto que el tránsito de potenciales visitantes a este espacio es constante.

Para su construcción, Eddea se plantea una revaloración de la distribución de los espacios primitivos de la prisión mediante un nuevo concepto de edificio. Se define el diseño de esta sede cultural de gran volumetría teniendo presente el espacio en el que opera. Se decide erigir en bloques su fachada, que llama la atención al visitante por su textura, realizada con hormigón ligero de fibra de vidrio, capaz de destacar cuando la luz se refleja en ella.

Proyecto de Vázquez Consuegra

El terreno de la intervención está situado en la margen derecha del río Guadalquivir, delimitado por el Pabellón de la Navegación y el Puente de Chapina en sus lados norte y sur y al oeste por la nueva ruta de la Senda de los Descubrimientos. El borde del río delimitará el perímetro al este de los nuevos jardines. Estos terrenos, con una superficie aproximada de 40.000 m², formaban el sector denominado Puerta Triana, acceso sur al recinto de la Exposición Universal de Sevilla en 1992.

Era un conglomerado heterogéneo de diversos episodios que convivían pobremente en un recinto infranqueable e inhóspito, abandonados a su suerte tras el fin de la Exposición Universal. La propuesta pretende generar un espacio público ajardinado de calidad a partir de la preexistencia del lugar: la explanada horizontal, hoy utilizada como aparcamiento de gran superficie y el terreno en pendiente hacia el río salpicado por la presencia de algunos grupos de árboles, en un avanzado estado de degradación y abandono.

En la estrategia general de intervención prevalecerá la idea de derribar todos aquellos elementos preexistentes sin valor constructivo o arquitectónico para dar preferencia a la presencia de vegetación. Reducir la construcción a favor del verde. La propuesta genera un nuevo suelo para esta arboleda dispersa a partir de la construcción de elipses verdes que agrupan los árboles en los bosques. Entre ellos, por contra, se establece una red isotrópica de recorridos, adaptada a la topografía existente.

Una adecuada elección de materiales, tanto para la construcción como para el reducido mobiliario existente, garantizará al mismo tiempo el ajustado presupuesto de la intervención así como los bajos costes de mantenimiento. Un proyecto que intenta ofrecer una gran variedad de espacios diversos y entrelazados: soleados y sombreados, espacios de encuentro y relación pero también espacios de quietud y tranquilidad. Espacios de tránsito dinámicos y áreas de estancia relajadas. 

 Proyecto de Hombre de Piedra Arquitectos y Buró4

“Las segundas partes también pueden ser buenas”. Esto es lo que dicen los arquitectos de la segunda parte del proyecto de la Terminal de Cruceros de Sevilla, que amplía y mejora el edificio original.

Los puertos y las ciudades comparten la característica común de estar en constante cambio. Para resolver los desafíos que genera esa interacción, los edificios portuarios deben poder cambiar con el tiempo, sin recurrir a la improvisación. Una solución puede ser proponer una arquitectura industrial modular que resalte el carácter distintivo del puerto, aunque diseñada con la calidad arquitectónica requerida para asegurar la respectiva integración urbana.

En ese sentido, el Puerto de Sevilla necesitaba una nueva terminal de cruceros que fuera flexible, polivalente, ampliable, fácilmente desmontable e incluso transportable. Eso le permitiría adaptarse gradualmente al mayor volumen de pasajeros y a las perspectivas futuras del valioso espacio urbano / portuario a lo largo del Muelle de Las Delicias. El emplazamiento sobre el río Guadalquivir a su paso por Sevilla también exigía un proyecto arquitectónico de calidad que propiciara un diálogo activo entre el puerto y su entorno urbano.

La morfología del edificio está formada por contenedores high-cube dispuestos en paralelo, con contenedores estándar colocados sobre ellos que funcionan como lucernarios. El resultado es un espacio aireado amenizado por una sucesión rítmica de luces y sombras, con alturas de techo normales y dobles y paredes de chapa ondulada que exponen la construcción y crean un espacio atractivo y adecuado para las diferentes actividades que alberga.

Hombre de piedra, arquitectos

El estudio bioclimático del edificio también permitió planificar espacios más confortables, junto con ahorros energéticos que mejoran la sostenibilidad del edificio. El aire más cálido se sitúa en la parte superior de los espacios dobles. En los extremos este y oeste de los tragaluces, se instalaron ventanas para que las brisas dominantes puedan moverse fácilmente a través de los edificios, eliminando el calor de la parte superior.

Fotografías: Jesús Granada

Proyecto González Morgado Arquitectura

“Se dice que cuando un sevillano mandó construir una casa le dijo a su arquitecto: hazme un patio grande en este solar y pasillos grandes, si queda terreno, construye habitaciones para mí”. Joaquín Hazañas.

Domus romana, morada musulmana, casa patio … Domus Atrio es una casa ubicada en el centro histórico de Lepe, Huelva. Fue construido durante la segunda mitad del siglo XIX, pero su forma original evolucionó hasta la década de 1930, cuando se completó la obra después de agregar diferentes tipos de capas.

Su estilo es regionalista, con cierta influencia neomudéjar. Entonces su alma es aún más vieja. La casa consta de tres patios, alrededor de los cuales se disponen el resto de estancias. La forma en que su construcción te recuerda a una típica domus romana. A la sala le sigue el atrio, pero esta vez no como un impluvium que recoge el agua de lluvia, sino como un espacio de luz natural. El corazón de la casa, la sala y el comedor, se ubican en el lugar del tablinum, espacio representativo de la casa romana y enlace entre el atrio y el peristilo. Reorganizar la división especial de salas y lograr amplitud visual fueron los principales objetivos de la reestructuración. Su diseño, tan típico de la Casa Patio andaluza, conecta diferentes patios, que de esta forma dan luz y ventilación de forma natural a toda la casa.

La fachada de la casa, paredes interiores, se sometió a un lavado de cara moderno. Sin embargo, la esencia de la casa y los patios, permanecen sin cambios. La reconstrucción solo se hizo para devolverla a su estado original de gloria, una residencia con tres patios, una casa histórica.

Fotografías: Juan Carlos Lagares