Los/as colegiados/as Sara de Giles y José Morales, finalistas en los Premios ARQUITECTURA del CSCAE

Publicado el 20 junio, 2022
en Colegio > CSCAE >

El proyecto “VIÉNDOLAS VENIR”. Vidas, Memorias, Acciones., de los socios del estudio MGM y colegiados COAS Sara de Giles Dubois y José Morales Sánchez, ha resultado finalista en la primera edición de los Premios ARQUITECTURA que convoca el Consejo Superior de Colegios de Arquitectura de España (CSCAE).

Este proyecto se ubica entre dos casas en el centro histórico de Sevilla y comienza en un muro medianero que comparten. El objetivo: hacer viable funcionalmente la ampliación de una casa hacia la otra. La propuesta destaca por su compromiso con la eficiencia energética y por la adaptación a los nuevos espacios, manteniendo y reutilizando aquellos existentes, de esta manera, se prolonga la vida útil de ambos edificios. Así describen el proyecto los autores:

“VIÉNDOLAS VENIR”. VIDAS, MEMORIAS, ACCIONES.

Un cuerpo atraviesa los espacios, introduciendo la vida más allá de la memoria y de la geometría de los mismos. Los taladros ejecutados sobre los suelos, techos y paredes mostraban la memoria como libertad, y no como clausura o ensimismamiento. 

Algo de esto es lo que pretendía Gordon Matta-Clark en sus “Splitting, cutting, writting, drawing…”. Él supo asociar memoria y espacio sin necesidad de recurrir al lenguaje de los objetos, ni a las narraciones prendidas de ninguna pared: sólo recurrió a la relación entre los espacios y los cuerpos. 

Intervenir en una casa preexistente, debería ser experimentar un tiempo nuevo, se trataría de habilitar cuerpos y espacios al mismo tiempo. Espacios redefinidos por las acciones desarrolladas durante la vida cotidiana. 

Idas y vueltas. Anatomía de un espacio

Este proyecto-obra se inicia al tener que taladrar un muro medianero que comparten dos casas en el centro histórico de Sevilla, con el objetivo de hacer viable funcionalmente la ampliación de una casa hacia la otra. Por otro lado se establece una conexión en la planta baja entre dos calles (Calle Palacios Malaver y Calle Peris Mencheta), iniciando de esta manera una travesía mitad doméstica, mitad urbana que irá cambiando con el tiempo. 

Casi todo el proyecto ha consistido, tanto en la etapa del dibujo como en la de la obra, en “ir de visita” de una casa a la otra y viceversa. Cuando vamos de visitas somos recibidos, y en cierto modo, realojados. Una casa tenía que ser realojada en la otra. A través de los pasos de un lado hacia el otro de cada casa, se iba configurando entre ambas una especie-espacio de umbral. Este umbral es el que hemos querido que se viva en cada tránsito interior, en cada cruce de una estancia hacia las otras. 

Sea cual sea la casa de origen, la otra se convierte en su umbral, en espacios de recibimiento. Una casa sirve de recibimiento a la otra, transformándose en una memoria de los que vienen.

Desde este umbral, una linterna vertical, capturada del recuerdo de los vestíbulos de las madrazas de la arquitectura islámica, se convierte en un ojo indiscreto por el que pasan todas las vidas: de una casa hacia la otra. 

Estancias: “Viéndolas venir”

La linterna es el fondo de escena para las nuevas estancias, además de su preámbulo. Un deambulatorio encajado entre el muro de una casa y otra. 

Se rehabilitan los muros de las antiguas casas para configurar 3 estancias autónomas superpuestas, que se asoman de modo diferente a la calle. La relación de estas estancias con la calle organiza el programa. En la estancia inferior se sitúa un dormitorio estudio y en la superior se conforma una pareja de estancias entrelazadas, en las que se presta especial atención al entorno patrimonial visible desde el interior. 

Estas tres estancias no proponen un espacio fluido, moderno, si no que pretenden estabilizar los momentos a la espera de los acontecimientos domésticos. 

A partir de las vidas que transcurran a través de estos lugares, cruzando de una casa a otra, mirando a través de los pasos, a través de las ventanas, irán apareciendo espontáneamente los residentes, cruzando las miradas y los saludos, casi como esperando: “viéndolas venir”. *

*Esta casa se habitará para una pareja y sus dos hijas. De tanto en tanto negocian quien ocupa qué lugar, donde ocurrirá el próximo encuentro. 

21 finalistas

La obra de De Giles y Morales competirá  junto con otros 20 proyectos y ha sido elegido entre 650 obras presentadas. Estos proyectos optan a seis premios en los que se reconocerán valores como la sostenibilidad y la salud, la Nueva Bauhaus, el compromiso social y ético, la profesión, los valores RE (que corresponden a Rehabilitación, Renovación y Regeneración) y el hábitat. Además, se concederán tres distinciones especiales: el Premio de Arquitectura Española, el Premio de Urbanismo Español y el Premio Permanencia.

Las 650 obras que han concurrido a los Premios ARQUITECTURA han sido evaluadas por 3 comités de expertos, que han estudiado y analizado los trabajos en cada uno de sus ámbitos profesionales. Esta primera fase de selección tuvo lugar en los Colegios Oficiales de Arquitectos. Posteriormente, los comités han elaborado un informe no vinculante para el Jurado de los premios, que ha sido el responsable de escoger a los 21 finalistas y será quien también elija las obras galardonadas, que se darán a conocer en el transcurso de la gala de entrega de los Premios ARQUITECTURA, el próximo 13 de julio.

El Jurado estuvo formado por Carlos Miranda Barroso, arquitecto, miembro del Grupo de Trabajo de Reconocimientos del CSCAE y presidente del Jurado; María Ángeles Fernández Hernando, subdirectora adjunta de Arquitectura y Edificación de la Dirección General de Agenda Urbana y Arquitectura del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana; Paco Sanchis, CEO de COMPAC; Carmen Martínez Arroyo, arquitecta y representante del Comité de Expertos 1 “Edificación, Interiorismo, Diseño y Arquitecturas Mínimas”; Javier Martínez Callejo, presidente de la Unión de Agrupaciones de Arquitectos Urbanistas y representante del Comité de Expertos 2 “Proyecto Urbano, Paisaje y Espacio Público”; Mar Santamaría, arquitecta, integrante del estudio 300.000 kms, que en 2019 recibió el Premio de Urbanismo Español del CSCAE, y representante del Comité de Expertos 2 “Proyecto Urbano, Paisaje y Espacio Público”; Pilar García Almirall, representante del Comité de Expertos 3 “Innovación, Divulgación y Diversificación Profesional” y directora del Departamento de Tecnología de la Arquitectura de la Universidad Politécnica de Catalunya; Fernando Márquez, arquitecto, director y editor de la revista El Croquis y representante del Comité de Expertos 3 “Innovación, Divulgación y Diversificación Profesional”; Moisés Castro, vicepresidente segundo del CSCAE, y Laureano Matas, secretario general del CSCAE, en calidad de secretario del Jurado.

La Medalla de Oro, un premio a la trayectoria profesional

Desde 1981, el CSCAE ha reconocido las mejores trayectorias profesionales en la arquitectura y el urbanismo otorgando la ya prestigiosa y tradicional Medalla de Oro de la Arquitectura ex aequo. Este año, el galardón se ha concedido a los arquitectos Carme Pinòs y Carlos Puente. El jurado ha valorado que las obras de Carme Pinòs y Carlos Puente constituyen “dos maneras comprometidas de ejercer la profesión que reflejan la importancia de la Arquitectura de calidad y confluyen en la excelencia y delicadeza de obras singulares”.

Carme Pinòs, después de licenciarse en arquitectura y urbanismo en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, fundó el estudio con Enric Miralles con el que alcanzó el reconocimiento internacional, con proyectos como el Cementerio de Igualada. En 1991 estableció su propio estudio de arquitectura abordando un vasto rango de proyectos que abarcan desde reformas urbanas y obra pública hasta el diseño de mobiliario. Su actitud arriesgada y de investigación constante le ha valido reconocimiento en el mundo llevando el nombre de la arquitectura catalana en Europa y el continente americano. Entre otros proyectos, destacan el conjunto en el centro histórico de Barcelona que comprende la Plaza de la Gardunya, la Escuela de Arte Massana y la fachada posterior del Mercado de la Boquería; el Edificio de Departamentos en el Campus WU de Viena, CaixaForum Zaragoza, la Delegación de la Generalitat de Cataluña en Tortosa y las Torres de Oficinas Cube I y Cube II en Guadalajara (México).

El arquitecto Carlos Puente es autor de una obra de mucha calidad, gracias a su sensibilidad hacia el lugar y la memoria a la hora de afrontar los proyectos sin renunciar a los principios del Movimiento Moderno. Esta actitud ha permitido que tanto sus intervenciones en la rehabilitación de edificios históricos (Casa de las Conchas y Colegio Fonseca, ambos en Salamanca) como las obras de nueva planta (Ayuntamiento de Valdelaguna, Cementerio de Camarma de Esteruelas) sean ejemplos de integración entre proyecto, memoria y lugar, siendo premiadas en repetidas ocasiones.

El Jurado de la Medalla de Oro de la Arquitectura lo integraron la arquitecta Fuensanta Nieto; el catedrático de Proyectos y director de la revista Arquitectura Viva, Luis Fernández-Galiano; Carlos Sambricio y Rivera-Echegaray, catedrático Historia de la Arquitectura y del Urbanismo; el vicepresidente primero del CSCAE, Juan Antonio Ortiz; Noemí Sanchís Morales, presidenta del Consejo Andaluz de los Colegios Oficiales de Arquitectos (CACOA); el consejero del Colegio Oficial de Arquitectos de Islas Baleares (COAIB), Bernat Nadal; la tesorera del CSCAE, María José Peñalver, y Laureano Matas, que, como secretario general del CSCAE, ejerció de secretario.

Para más información del resto de participantes visite este enlace.