Pablo Millán, Sol89, Wet y MGM, finalistas en la Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo

Publicado el 17 mayo, 2021

Los estudios de arquitectura Sol89, Studio Wet, MGM Arquitectos y Pablo Millán, integrados por arquitectos colegiados en el Colegio de Arquitectos de Sevilla, han sido elegidos finalistas de la convocatoria ‘Panorama de Obras de Arquitectura y Urbanismo’ de la XV Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU), que premia lo más relevante de la arquitectura y el urbanismo de los últimos tres años (de 2018-2020).

Entre las 581 propuestas presentadas, 100 proyectos han resultado Seleccionados y 70 han sido elegidos finalistas para una cita cultural convocada por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana a través de la Dirección General de Agenda Urbana y Arquitectura en colaboración con el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) y la Fundación Arquia, que se celebra este verano de manera paralela en una doble sede —del 28 de junio al 16 de septiembre en el Pabellón de Barcelona, y del 2 de julio al 23 de septiembre en el Patio Herreriano de Valladolid— y con un objetivo: servir de punto de encuentro entre la ciudadanía, la arquitectura y el urbanismo y reivindicar el valor social de ambas disciplinas.

Elegidas según criterios de calidad, pertinencia, vocación social y cultural o innovación, las obras Seleccionadas y Finalistas de esta convocatoria reflejan, en palabras del equipo de comisarios —Óscar Miguel Ares, Anna Bach y Eugeni Bach—, “no solo el excelente trabajo arquitectónico, paisajístico y urbanístico de un gran número de profesionales, sino también el estado actual de la arquitectura en nuestro país”.

Proyectos finalistas

Oficina en el interior de una manzana, Sol89

El tejido urbano del centro de Córdoba se compone de manzanas densas caladas por infinidad de patios que confieren a este lugar el carácter de un espacio nunca del todo conocido. Al adentrarnos en el interior de este parcelario encontramos una amalgama de construcciones de épocas diversas donde lleno y vacío se alternan dotando de luz, aire y privacidad al interior. Este territorio de luces y sombras queda articulado por toda la colección de espacios intermedios que nutren el acervo arquitectónico meridional. Adarves, zaguanes, pasajes, corredores, patios, galerías, solanas y, finalmente, el paisaje fragmentado de las cubiertas, componen una red de espacios vaciados que se intercalan en la densidad urbana dotando de continuidad al espacio público que acaba por adentrarse en el corazón edificado.

En este contexto hemos de proyectar la ampliación de unas oficinas situadas en una vivienda de tres plantas. La incorporación de tres nuevos locales, dos en planta baja y uno en la planta superior, creemos que debe suceder sin que apenas percibamos el tránsito entre un ámbito y otro, garantizando así la cohesión final del espacio de trabajo resultante. Planteamos la intervención intentando dibujar sin levantar el lápiz del papel, definiendo un espacio continuo que desde las oficinas originales va serpenteando por el interior de la manzana, atravesando patios, internándose en la densidad edificada, ahuecándose cuando es preciso y asomándose al adarve existente hasta alcanzar la cubierta.

Para subrayar esta condición continua del espacio optamos por que pavimento, techo y revestimiento exterior se prolonguen a lo largo de la intervención. Un suelo de hormigón fratasado, elevado y calefactado, atraviesa espacios interiores y exteriores; el techo se resuelve con un panel acústico de listones de madera inserto entre la estructura original de hormigón que adquiere una nueva expresividad al quedar enmarcada por él; por último, cuando el volumen del nuevo espacio de trabajo sale al exterior para encontrarse con la oficina original en sus diversas cotas, se reviste de planchas de acero galvanizado y se dispone como volúmenes sin apoyos en los patios, subrayando su condición de artefacto autónomo inserto en los vacíos existentes. Las piezas de mobiliario, los ámbitos definidos por el techo acústico y las ventilaciones cruzadas aportadas por los patios acotan sin divisiones los lugares de trabajo, matizando la diafanidad de la planta.

La intervención procura potenciar los conceptos de transparencia, secuencia y gradiente propios de las articulaciones tradicionales de los centros extensos y abigarrados de las ciudades históricas del sur, sin perder de vista la voluntad de coser los espacios disponibles para la ampliación, fragmentados e independientes en un primer momento y continuos y articulados tras la ejecución del proyecto. El espacio en forma de aire y luz penetra así en la masa edificada, como una materia continua que pertenece a toda la ciudad y queda domesticada en el interior de la manzana.

Casa 10×10, Sol89

Una vivienda urbana con un extenso programa familiar como ésta, precisa de un nutrido número de lugares técnicos y menores tan importantes para la vida doméstica como los que solemos llamar principales. Baños, aseos, cocinas, alacenas, cuarto de lavado, tendedero, salas y huecos de instalaciones, almacenes, roperos, jardineras, escaleras, guarda-bicicletas y terrazas constituyen un repertorio de espacios activos que resultan tan decisivos como aquellos dedicados al descanso y al ocio.

La geometría del solar donde se implanta la casa, un cuadrado de diez metros de lado con tres medianeras y fachada orientada al sur, y su ubicación en el límite de un barrio de baja densidad enfrentado a la trasera de una avenida de penetración urbana con mucho tráfico, sugieren desplazar esta colección de pequeños espacios activos al perímetro del solar, liberando el centro del cuadrado para los lugares de estancia que quedarán protegidos por un doble cinturón de recintos de almacenamiento e instalaciones.

Una doble caja muraria de ladrillo, la primera exterior y la segunda interior, regruesa los límites del solar y alberga los cuatro pilares de hormigón retranqueados respecto a las medianera sobre los que se apoyan las losas de cada planta, la de planta primera aligerada a la manera serliana y la de planta segunda resuelta a dos alturas para solventar el desnivel entre la terraza y el interior. Las estancias con instalaciones húmedas se disponen en el anillo exterior permitiendo su ventilación natural y asociando las bajantes y columnas de instalaciones a los cuatro soportes de hormigón.

Una cuarta parte del cuadrado interior queda reservado para el patio al que se vuelcan al estar-cocina y el dormitorio principal, de modo que los otros tres dormitorios quedan protegidos del soleamiento sur y la inmediatez de la calle por la logia conformada por la piel gruesa. En el acceso a la casa, el desdoblamiento de la fachada genera un zaguán donde dejar las bicicletas y con el que conciliar el encuentro entre lo público y lo privado. Esta doble fachada permite dotar de la escala precisa a los huecos del interior doméstico y del exterior urbano, respondiendo cada cara a los requerimientos funcionales o figurativos deseados. Por último, la terraza en cubierta se concibe como un lugar de celebración y encuentro con amigos y familiares, por lo que proponemos llegar a esta cota con una cierta independencia respecto al resto de la casa. Planteamos así una escalera de un tramo inserta entre las dos cajas de ladrillo a modo de adarve, un tránsito tangencial y con carácter exterior que bordea los espacios de estancia permitiendo accesos casi independientes a las distintas plantas.

La pretensión de incorporar el espacio del patio al salón sugiere utilizar el mismo material para los paramentos de uno y otro para confundir los límites entre el interior y los espacios intermedios. Un ladrillo grisáceo que alterna el formato inglés y el castellano constituye las dos cajas murarias que conforman la piel gruesa de la casa. Esta materialidad cerámica junto a la del entrevigado de los forjados de hormigón dotan al espacio de una expresión constructiva que matiza la abstracción de la planta.

La casa asume el tipo de planta central circundada por espacios menores como resultado de las dimensiones del solar y las condiciones de contorno. Se confía en la geometría concéntrica que conlleva esta disposición espacial como argumento para establecer relaciones fluidas y densas entre los distintos espacios de la casa, entre aquellos que habitamos lentamente y los que permiten el devenir de la vida cotidiana.


Escuela infantil BVM Irlandesas, MGM Arquitectos

El proyecto se ubica en el interior del recinto perimetral del Colegio Bienaventurada Virgen María las Irlandesas, obra de los hermanos Barquín y Barón, de 1964. Se trataba de construir una escuela infantil, así como dar solución a algunas patologías en aulas preexistentes, que formarían parte de todo el conjunto. El programa funcional se detalla en base a aulas de nueva construcción junto a un patio de juegos, y a un patio de invierno (para solventar la climatología, permitiendo el desarrollo de otras actividades). Por último, éste programa se completa con una pequeña reforma y saneamiento de tres aulas preexistentes.

El proyecto crea un ámbito de acceso, y de separación respecto del Colegio preexistente, planteando un patio alargado a modo de calle, desde el que se accede al conjunto. Plantemos un organismo de aulas y espacios, a modo de racimo, que conecta con las tres aulas originarias de la escuela infantil. Todo este conjunto se ordena alrededor de un gran eucalipto preexistente, que formaba parte de la identidad de los espacios libres de este colegio. Este árbol se utiliza como referencia espacial y de orden geométrico para la ordenación de las aulas. Todas las aulas se miran entre sí, y ponen en valor el espacio libre de juegos, al mismo tiempo que acentúan el espacio del mismo, como centro de la educación complementaria al aire libre. Esta co-presencia entre aulas, comunidad educativa y espacio libre, constituye el objetivo de esta obra.

Para ello ha sido muy importante el acento que se ha puesto en tres aspectos:
1. El sentido de comunidad, para la que se plantea este pequeño “asentamiento urbano”.
2. La disolución del aula, y su integración en el espacio de juegos al aire libre, creando umbráculos y áreas de protección para que la docencia tenga diferentes espacios en el que desarrollar tanto la formación individual del niño, como el sentido de complicidad y colaboración con los demás.
3. Un gran patio-aula de invierno, sin límites, genera una gran cubierta que abraza todo el conjunto. Este “gran abrazo”, formalmente queda orientado a Sur, constituyendo así un gran umbráculo en verano, y un gran paraguas en invierno. Esta gran cubierta, al mismo tiempo que arropa todas las aulas, permite la identidad de cada una de ellas, modificando el trazado y la geometría de la misma.

Las aulas generan entre sí, una estructura, laberinto, vinculando de este modo, la intención pedagógica de la relación entre conocimiento, búsqueda, participación y planteamiento de estrategias, de modo individual y/o colectivo. Un elemento importante en la configuración de todo el proyecto, ha sido la concepción de la estructura. Esta estructura se ha confeccionado como un mobiliario de juego en sí mismo, que aportara al mismo tiempo una gran unidad a todo el conjunto de la cubierta.


Casa Borrero, Studio Wet

En Alosno, un pueblo pequeño del Andévalo onubense, conocido por sus fandangos y sus chacinas de cerdo ibérico, la cercanía a las minas de Tharsis y su arquitectura inglesa, se nos encarga una casa de pueblo tradicional, con un programa compacto muy compartimentado que incluye además un garaje exento de la vivienda.

Otro requisito será el disponer todo el programa en una sola planta, en una parcela de siete metros de fachada y cuarenta de profundidad. Con estas condiciones proponemos de nuevo un ejercicio de pragmatismo crítico: una buena oportunidad para reflexionar sobre los clichés propios y ajenos en un proyecto forzosamente local. Esta casa arquetípica se construye con un sistema constructivo tradicional, pero que no deja de ser novedoso para nosotros: muros de carga en crujías paralelas a la fachada, con la peculiaridad de aprovechar la gran profundidad de la parcela para hacer del testero largo la nueva fachada principal de la vivienda, de manera que construimos la casa en una planta, con una única crujía y a un agua a lo largo de esos 40 metros.

El programa se reparte funcionalmente con habitaciones alineadas a esta nueva fachada principal, ocupando el garaje la otrora fachada dominante, y separada del uso puramente residencial por un gran patio que funciona de entrada. Es objeto de nuestra propuesta que esta obligada separación no rompa la unidad del volumen. Con ese mismo ánimo, la cara exterior del muro de carga de fachada se curva rítmicamente para soportar mejor, tanto estética como estáticamente, la gran cubierta inclinada de teja plana. Así alternamos dos tipos de ladrillo, uno rectangular y otro de esquina curva, para desdibujar el efecto tapia de un paramento de 40 metros de longitud. En este nuevo orden de paños curvados reside la diferencia entre el ritmo y el tedio. Esperamos que esta vivienda hable más de lo primero que de lo segundo.


Centro parroquial de Porcuna, Pablo Millán

“El aire se serena y viste de hermosura y luz no usada, Salinas, cuando suena la música divina, por tu divina mano gobernada”. Fray Luis de León. Debo confesar a estas alturas que desde el primer momento las imágenes del último proyecto de Pablo Millán en Porcuna me han cautivado.Unas arcadas blanquísimas, de sencillas bóvedas de crucería blancas, en dos plantas, conforman dos lados de un patio bellísimo en Porcuna.

Los otros dos lados son las tapias o paredes medianeras que, pintadas intencionadamente de blanco son un complemento perfecto a nuestras arcadas y, si cupiera, las ponen más en valor.A cualquier arquitecto se le viene a la cabeza de manera inmediata el EUR de Roma, de los arquitectos, Giovanni Guerrini, Ernesto Lapadula y Mario Romano. Aquí más contenido y con unas proporciones capaces de removernos. A mi memoria también viene Giorgio de Chirico, el pintor surrealista italiano, con su serie “El enigma del día” que algunos llevamos en nuestro corazón.

Pero, por encima de Romano y de De Chirico, la obra del jovencísimo arquitecto sevillano Pablo Millán, es de primerísimo orden. Y nos transmite el espíritu de ese verso con el que comenzamos este escrito. Serenidad, hermosura, luz, música divina.Y, una vez más, las acertadísimas imágenes de Javier Callejas.


Sobre el jurado de ‘Panorama de obras’

Junto al director general de Agenda urbana y Arquitectura Iñaqui Carnicero, Marta Vall-Llossera, la vicepresidenta primera de CSCAE, y Naiara Montero, arquitecta y patrona de la Fundación Arquia, el equipo de comisarios de la XV BEAU ha formado parte de un jurado al que se han unido otros destacados profesionales como Stephen Bates, Véronique Patteeuw, María Castrillo, Carmen Moreno y Alberto Veiga.