Vázquez Consuegra, primer premio de un importante concurso urbano en Ginebra

Publicado el 23 abril, 2018
Estación de ferrocarriles de Cornavin

El estudio del colegiado COAS Guillermo Vázquez Consuegra ha resultado ganador del Concurso Internacional de Urbanismo para la reestructuración del área central de la estación principal de Ginebra, la Estación de ferrocarriles de Cornavin.

Este 23 de abril, tiene lugar en la Sala Forum Faubourg de Ginebra el acto público mediante el cual se dará a conocer el ganador del concurso, quedando inaugurada, asimismo, la exposición de la propuesta ganadora junto a los demás proyectos finalistas.

El jurado, presidido por el arquitecto portugués Gonzalo Byrne, decidió por unanimidad otorgar el primer premio al proyecto presentado por Vázquez Consuegra que, junto al estudio local Frei Rezakhanlou Architectes, será el encargado de elaborar la nueva imagen del conjunto urbano de Cornavin, una amplia zona de la ciudad suiza ubicada al borde de su centro histórico.

El certamen, organizado por el departamento de Construcción y Planificación del Ayuntamiento de Ginebra y desarrollado en tres fases eliminatorias, se inserta de lleno en lo que desde el estudio denominan “urbanismo de recualificación” frente al quizá ya insostenible urbanismo de expansión. “En la idea de trabajar en la metamorfosis de la ciudad, mejorando partes de la ciudad que ya fueron construidas, transformándola desde dentro, utilizando lo que ya existe otorgándole un nuevo significado, un contexto semántico diverso. De clarificar donde antes hubo insuficiencia, confusión y caos“, apuntan desde el estudio sevillano.

El objetivo principal de esta convocatoria era optimizar el funcionamiento de la estación existente de cara a su extensión subterránea, cuya realización está prevista en dos fases entre 2025 y 2050, así como dotar de una nueva identidad al conjunto Cornavin a través de las nuevas configuraciones de los espacios abiertos que circundan la estación con la propuesta de la nueva fachada Norte que, a modo de pórtico urbano, recorre libre y expresivamente toda la calle a lo largo de sus 400 metros, otorgando unidad, coherencia y reconocimiento al edificio de la principal estación de Ginebra y ofreciendo a su vez un nuevo espacio de acogida, de intermediación y transición entre la Estación y la ciudad.

Otro de los aspectos fundamentales del proyecto es el de proponer nuevos espacios públicos peatonales, incluyendo la puesta en valor de los elementos constitutivos del lugar, tanto del patrimonio construido e histórico como del tejido urbano circundante, a través de la reorganización de los principales flujos de tráfico -tranvías, autobuses- a fin de promover la eficiencia del transporte público y del intercambio intermodal, eliminando el tráfico privado y potenciando la movilidad dulce.

Estación de ferrocarriles de Cornavin