Un proyecto del estudio del colegiado José Carlos Oliva Garrido, 7º Premio Sánchez Esteve 2016-17

Publicado el 30 noviembre, 2018

El proyecto “Reforma en la Urbanización de la Escuela Politécnica Superior. Campus de Algeciras de la Universidad de Cádiz“, del estudio Oliva & Osborne Oficina de Arquitectura que compone el colegiado COAS José Carlos Oliva Garrido junto a los colegiados del COA Cádiz Tomás Osborne RuizEduardo Tejada Marín, ha recibido el premio Sánchez Esteve como la obra más significativa construida en la provincia de Cádiz, en los años 2016-2017.

El jurado que ha tomado por unanimidad esta decisión ha estado compuesto por el Fernando José Mejías Delgado, decano del COAC; el colegiado COAS Antonio Ortiz; Jesús Prieto Barroso, ganador de la 6ª edición del premio; Carlos Quevedo Rojas, ganador de la 6ª edición del Premio Torres Clavé 2014-15; Elisa Valero Ramos, Catedrática de la ETSA Granada y Antonio González Ballester, secretario del COAC.

Este jurado ha valorado “la articulación y creación de espacio público atendiendo a los criterios de racionalidad y sostenibilidad que presiden la intervención, así como la coherencia en la utilización e integración de los materiales empleados en el contexto”.

Sobre el proyecto

Según se detalla en la memoria del proyecto, los edificios que conforman la actual Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Algeciras forman un conglomerado edificatorio de más de 14.000 m² de superficie docente insertos en la trama urbana, siendo este, el centro y el corazón del Campus de Algeciras de la Universidad de Cádiz. Se trataba de un recinto completamente cerrado a la ciudad por la espesa vegetación de sus “murallas”, que una vez atravesadas, mostraba espacios más propios de una arquitectura desarrollista residencial que de un edificio docente dotado de gran actividad.

Para revertir esta situación, nos planteamos en primer lugar que la Universidad debe ser un espacio abierto a la ciudad, posibilitando la interacción con el exterior y provocando situaciones que traten de generar innovación, tal y como ahora se están pensando los modelos más avanzados de universidades europeas. De esta intención, surge la idea de transformar el espacio en una CALLE, un espacio público,dotado de su actividad característica (terrazas, plazas, jardines, zonas de trabajo al exterior, …).

Esta nueva CALLE, toma conciencia de su situación geográfica, y adapta ejemplos tradicionales de protección solar de estas latitudesaportando una nueva escala, peroademás, dotando a los espacios libresde un carácter que exprese el espíritu del centro y su relación con los entornos industriales próximos. Así, hemos recurrido a una cubrición, cosiendo las fachadas mediante vigas atirantadas de aluminio estructural sobre las que se desplazan los carros de las pérgolas móviles, que pueden ser configuradas por los usuarios del centro.

La materialidad de la propuesta ha sido sensible a las necesidades de la Universidad, proponiendo materiales de calidad, bajo mantenimiento y alta durabilidad. En el exterior, recurriendo a los revestimientos, pavimentos y mobiliario de hormigón prefabricado, se dota de una uniformidad material que facilita la integración de lo nuevo con lo existente. Se ha tenido una respuesta sensible en los espacios exteriores al aspecto medioambiental, considerando importante la función filtrante de las aguas pluviales del pavimento exterior, así como aportando medios para que en un corto plazo de tiempo la vegetación vuelva a ser protagonista del espacio. La protección solar de los espacios, también configurables mediante el desplazamiento de los carros de lamas, es otro aspecto de estrategias pasivas medioambientales.