The New York Times se hace eco del último proyecto del Estudio Flop

Publicado el 14 enero, 2020
Proyecto interiorismo restaurante Al Lado Sevilla

The New York Times Style Magazine se hace eco del último proyecto de interiorismo desarrollado por el Estudio Flop (del que forma parte el colegiado COAS Vidal Romero Carmona) para el restaurante sevillano “Al lado”, del chef Paco Pérez, situado en el EME Catedral Center Hotel. 

Reproducimos, por vuestro interés, el artículo publicado en esta prestigiosa revista (y que se puede encontrar íntegro en el siguiente enlace):

Como barco en el Guadalquivir

Desde este concepto ha sido diseñado el interiorismo del restaurante AL LADO, la propuesta sevillana del chef Paco Pérez, amante de la vanguardia mediterránea. ¡Te lo enseñamos!

Para construir su lenguaje visual y simbólico, estos profesionales han utilizado tres grandes referencias: los mercados de productos exóticos que se desarrollaban en las gradas de la Catedral; la metáfora del río Guadalquivir, con sus barcos portadores de riquezas; y determinados elementos arquitectónicos, tomados de los edificios históricos situados “Al Lado” del local, como la Casa de la Contratación, el Alcázar de Sevilla o el convento de la Caridad.

Así, el espacio se organiza alrededor de una gran cocina que ocupa por completo uno de los laterales. El proyecto se inspira en la disposición de los puestos en un mercado callejero y pretende ofrecer a los comensales un espectáculo coreográfico, protagonizado por cocineros y camareros. La caja de la cocina está dividida en cuatro espacios conectados entre sí: horno, cocina, platos fríos y bebidas. Esta disposición produce un espacio telescópico que difuminan la frontera entre el interior y el exterior del local.

Elegir los materiales adecuados es un punto clave para la concepción de un espacio. En este caso, se eligió para AL LADO un envolvente de madera para conducir las numerosas instalaciones. La madera escogida es un roble aceitado, una referencia a los barcos que recorrían el Guadalquivir en un trajín incesante, acarreando enseres y alimentos; concepto al que también alude el techo con lamas de madera y paneles acústicos textiles en forma de cuadernas. El suelo, también de madera, sigue una trama en espiga, similar a las que utilizaron los árabes en la cerámica del Alcázar para simbolizar el fluir del agua y el río.

Los paramentos verticales se revisten con materiales tradicionales: azulejos de cerámica y pinturas a la cal. Los primeros son de dos tipos: vidriados en color azul cobalto y en tono “verde haba”. En el primer caso se eligió un formato patchwork, en el que resuenan las influencias orientales recogidas por la tradición ceramista de Triana. En el segundo, se optó por un formato rústico y tradicional cuyo tono, al igual que las pinturas a la cal, evocan los olivares y huertas del valle del Guadalquivir, colores que recogen la esencia andaluza.

Los demás volúmenes del local se hacen eco de la arquitectura circundante, escogiendo el arco toscano de medio punto como ejemplo de la Sevilla renacentista del siglo XVI. Utilizado en serie en las diferentes hornacinas, genera una interesante sensación de claustro, de la misma manera que el banco corrido alude a los comedores de los antiguos conventos.

 

Cocina mediterránea de vanguardia

 

Conocido por su defensa de la cocina mediterránea de vanguardia, Pérez ha ido un paso más allá en la carta de AL LADO, centrada siempre en la calidad del producto. Porque para el chef, “el buen producto es lo primero”, según confiesa. “Sin él no podríamos hacer nada; nuestra labor es extraerle el máximo”, aclara.

Procedentes del mar, encontramos tapas y raciones tan sugerentes como los chocos black & white, el carpaccio de gamba blanca, los mejillones en escabeche de algas con crujiente o la merluza en adobo y mayonesa cítrica. De la tierra llegan platos como las rabas de pollo al limón andalusí, el picantón chinese, las croquetas ibéricas o las tablas de jamón ibérico, lomo, salchichón y chorizo. También quesos con Denominación de Origen de Andalucía. ¡Que aproveche!