Sol89 gana un concurso internacional para construir la Biblioteca Pública de Jinju en Corea del Sur

Publicado el 6 abril, 2021

El estudio sevillano Sol89 que componen María González y Juanjo López de la Cruz, junto a Wood Rock architects y Jongjin Lee, y la colaboración de Cristóbal Galocha y Jaime Fernández, ha resultado ganador en el concurso internacional para la construcción de la Biblioteca Pública de Jinju en Corea del Sur (International Competition for Jinju City Public Eastern Library), una convocatoria a la que se han presentado 50 propuestas de nueve países, y ocho pasaron a la final.

La nueva Biblioteca pública de Jinju se ubica entre una extensa área de viviendas de alta densidad y el gran parque metropolitano del este de la ciudad situado en una colina de gran pendiente. Esta condición de límite entre dos realidades urbanas muy diferentes otorga a la biblioteca la función de elemento mediador entre las viviendas y su principal espacio de ocio y descanso constituido por el parque. “El proyecto asume esta situación de intermediación y propone que la biblioteca funcione a escala urbana como un dispositivo de tránsito entre la ciudad y el parque, entrelazando la actividad pública de la biblioteca con los recorridos y visiones hacia él. Un camino que comienza en la nueva plaza de acceso permite la entrada al parque, atravesando longitudinalmente la biblioteca mediante una suave rampa abrazada por las salas de lecturas que se abren hacia este pasaje”, describe el estudio en la memoria del proyecto.

Entre la tradición y el mito, el espacio bibliotecario remite a un lugar donde el paisaje de libros almacenados y la luz matizada para la lectura configuran sugerentes atmósferas de calma y conocimiento. El proyecto recurre a la acusada topografía del emplazamiento para crear una huella y una nube: una sección escalonada tallada en el terreno formaliza tres plataformas concatenadas y ascendentes protegidas por una gran cubierta verde que se perfora para dejar pasar la luz a través de patios, lucernarios y el pasaje que lleva al parque. La biblioteca resulta de la topografía donde se inserta utilizándola como molde del espacio.
 
Organización vertical y relación diagonal
 
El espacio constituido por las tres plataformas permite dividir naturalmente el programa en los ámbitos demandados: las actividades del centro diurno asociado a la ciudad y, tras el pasaje al parque, las áreas de lectura infantil y la biblioteca general. Esta eficiente organización vertical queda entrelazada a través de la sección diagonal, de manera que múltiples visiones y transparencias, favorecidas igualmente por los patios insertos entre la matriz de pilares, permiten una percepción global del espacio preservando la necesaria autonomía de cada uso.
 
Espacios alternativos: la vida de los libros
 
Una biblioteca hoy transciende del uso tradicional de contenedor de libros cuyo acceso es limitado y temporal. Las nuevas tecnologías, el acceso a la cultura entendido como una experiencia ampliada y la diversidad de usuarios actuales, desde niños a ancianos, sugieren que el espacio bibliotecario asuma diversidad de ámbitos que promuevan la relación de los ciudadanos con los libros y el conocimiento. Una serie de espacios, pensados para dar lugar a estas nuevas experiencias ligadas a la lectura, acompañan los usos principales de la biblioteca. Los patios de lectura, la mediateca escalonada, la terraza ajardinada de la cafetería, el cubo de proyecciones audiovisuales, el anfiteatro de cubierta para la lectura al aire libre y el estanque de lectura situado en el parque, constituyen una colección de espacios que aspiran a ampliar la vida de los libros.