‘Proyectar espacios para habitantes con Alzhéimer’, una visión desde la arquitectura’, artículo del colegiado COAS Santiago Quesada García

Publicado el 8 marzo, 2018

El profesor de la Universidad de Sevilla y colegiado COAS Santiago Quesada García ofrece en este artículo, firmado con el profesor de la Universidad de Málaga Pablo Valero Flores y publicado en el Blog del CRE Alzhéimer, las bases de una estrategia de diseño arquitectónico adaptado a las necesidades de personas con esta enfermedad:

 

Cuando el Alzhéimer entra en un hogar, una serie de cambios se desencadenan en la vida diaria de sus moradores, su forma de habitar cambia inevitablemente. Ante algunos comportamientos de usuarios con problemas de memoria cabe preguntarse si están condicionados por su estado o por su entorno. Si es esto último, ¿cómo proyectar estos espacios para la ausencia de memoria?

La forma de abordar este problema desde la arquitectura supone ver a la persona no como un enfermo con un conjunto de síntomas sino como un habitante que vive en un entorno físico que puede ser proyectado o modificado para adecuarlo a sus peculiares y cambiantes necesidades. La arquitectura aborda este problema buscando conocer las demandas concretas de estos habitantes en su experiencia diaria del espacio doméstico aportando soluciones desde la seguridad, la accesibilidad y la personalización, con el objetivo de desarrollar espacios y soluciones que sirvan para proyectar y construir un entorno que complemente las carencias del enfermo, se adapte a la evolución de la dolencia y que, en definitiva, mejore su calidad de vida.

Frente a aspectos como la seguridad y la accesibilidad, bastante desarrollados e implantados (aunque con normativa solamente aplicable a personas con diversidad funcional física o sensorial, no cognitiva) lo que distingue la proyectación de espacios para enfermos con demencia es la personalización. Para conseguirla existen diferentes pautas proyectuales que trabajan con aspectos como:

  • La organización y diseño de la ubicación y relación entre las diferentes estancias de la vivienda, diseñando adecuadamente los recorridos entre las mismas.
  • Proyectar visuales cruzadas y diagonales, tanto entre estancias como con espacios exteriores, de manera que se produzca una orientación y referencias constantes.
  • Control de la luz natural y artificial, graduando la intensidad y tipo de iluminación óptima, regulando persianas y luminarias por medio de sensores según las horas del día.
  • Selección de determinados materiales con acabados y textura cálidos, colores contrastados y fácilmente reconocibles.
  • Acústica adecuada para evitar el ruido en exceso, utilizando determinados materiales en las habitaciones que absorban los sonidos contaminantes.
  • El control térmico es también muy importante en todas las estancias de la vivienda. Es necesario diseñarlo para las necesidades específicas de cada usuario, ya que este confort ambiental condiciona en gran medida el estado de ánimo y la ansiedad de la persona con demencia.

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