Ganadores del concurso de felicitación navideña COAS 2019

Publicado el 13 diciembre, 2019

El concurso de ideas para el diseño de felicitación navideña del COAS 2019 ya tiene ganadores: el jurado, conformado por miembros de la Junta de Gobierno del Colegio, ha otorgado el primer premio a la propuesta de los colegiados Antonio Madueño Martínez y Antonio Ortiz González, de OyeMe Arquitectura, conmemorando el centenario de la fundación de la BAUHAUS:

Apuntan Madueño y Ortiz que “sería un gesto oportuno concluir un año lleno de eventos, actividades y exposiciones –tanto del COAS, FIDAS, como de la ETSA- en la que hemos conmemorado el centenario de la fundación de la BAUHAUS referenciándola para celebrar la Navidad. Felicitación como colofón en homenaje a esa escuela de arte y diseño determinante del estilo del siglo XX y que tanto ha influido en tantas generaciones de arquitectos. Entre las que nos reconocemos”.

En cuanto al uso de las formas y sus colores, recuerdan que esta es una cuestión ampliamente debatida en la Bauhaus. En 1923, Kandinsky llevó a cabo una encuesta entre más de 1.000 estudiantes de arte y miembros de la escuela donde los encuestados debían pintar un triángulo, un círculo y un cuadrado con uno de los tres colores fundamentales. El resultado fue: círculo azul; cuadrado rojo; y triángulo amarillo.

Por su parte, el simbolismo religioso estaba excluido de los fundamentos de la pintura abstracta, pero muchas fuentes coinciden en que estos resultados estaban condicionados por el antiguo simbolismo donde:

  • Al círculo le correspondía el azul porque el hombre representaba el cielo como una cúpula redonda. También se considera el Azul como color simbólico de la Virgen.
  • El cuadrado se relacionaba con el rojo, porque el cuadrado no es una forma natural, sino creada por el hombre. El rojo es el color simbólico de la materia para el cristianismo.
  • A Dios se le representa simbólicamente como un ojo dentro de un triángulo amarillo, “el centro de todo que a todo ilumina”.

Los arquitectos han optado por la proporción aurea para definir las dimensiones del formato. “La BAUHAUS utilizó esta proporción retomando las consideraciones estéticas que había planteado años antes Adolf Zeising e intentó llevarlas a cabo en la práctica”, recuerdan. La tipografía empleada –tanto en la felicitación como en esta memoria- es la que se definió por la propia escuela, que buscaba la funcionalidad eliminando elementos y dejando la tipografía en su apariencia más elemental.

Sobre Sevilla, “entendíamos fundamental hacer referencia a nuestra ciudad. Para ello consideramos adecuado el empleo de una obra de Bartolomé Esteban Murillo, probablemente nuestro artista más importante, en la que representa el momento en que el Niño Jesús, que aparece desnudo y sostenido por su madre, fue adorado por los pastores de Belén. Esta obra, “Adoración de los pastores” (Hacia 1650) pertenece a la colección del Museo del Prado, que en estos días celebra también su bicentenario”, explican Madueño y Ortiz.

2º Premio

Por su parte, el segundo premio del certamen ha recaído en el diseño de José Francisco Sequera, con el que se pretende dar una intencionalidad a la felicitación, convirtiéndola en una crítica.

Así, por un lado, se recrea la imagen del nacimiento, utilizando como telón de fondo el edificio de las Atarazanas (con fotografía de Javier Serrano); en un segundo lugar tendríamos a Mies, Le Corbusier y Wright, los cuales actúan en la composición a modo de Reyes Magos; y finalmente tenemos a María, José y en niño Jesús. Aparentemente la composición podría pasar como una emotiva felicitación navideña, encontrando un guiño arquitectónico en los tres “Reyes Magos”. Pero el cartel va más allá, explica Sequera.

“Se trata de una crítica al mal uso y abandono de las Atarazanas, posicionándolas como pesebre en la parte superior derecha, dándole la ubicación más relevante en la composición que se puede tener, pero a su vez atenuando su color reflejándose así el poco interés que muestra la ciudad ante este imponente espacio. Al igual que el pesebre en Belén, se puede convertir en algo inusual si se le diera la oportunidad de albergar algún uso. Además de esta crítica, nuestros tres Reyes Magos contemplan con bastante hastío la imagen del nacimiento, siendo una crítica a la navidad, a lo banal y a lo comercial, seguramente el “pesebre” despertaría más su atención, pero en navidad lo importante es lo que quieren hacernos ver”, analiza el autor.

Finalmente, María, José y Jesús, representados por Murillo (haciendo un guiño a Sevilla), se ubican en la parte inferior izquierda, restándole importancia en su rango compositivo, pero haciéndolos llamativos por medio del color, “como los medios y redes sociales nos bombardean con campañas de Navidad: lo verdaderamente importante, son ellos y no el pesebre (o eso es lo que nos quieren hacer creer)”.